Mavy Barraza

Everything happens at the proper timeMavy Barraza

Mexico
BA International Business

I left my native Mexico to come to the United States in September 1991. I was young, but even then I knew what I wanted: a college degree. My biggest dream was to see my degree on the wall of my office and people recognizing me as a professional.

Every night, for many years, I asked God to allow me to see my dream of graduating from college. That was my desire. However, after arriving in the United States, the circumstances of my life changed and my priorities also changed. And I also decided to listen to my father, who said that finding a job was more important than going to college.

At that time, I was 17 and I was living independently. I decided to complete my high school and soon afterwards I received my GED certificate. Then, I enrolled into a Community College program. I studied there for almost two years. It was quite a sacrifice. I had to leave very early in the morning, use public transportation, pay somebody to take care of my baby girl when I was attending classes, and, after classes, I had to work to maintain my family.

Then, one day, I lost my job and I had to quit college. I was still hoping God would answer my prayer, but this time I told Him that He will know when I should go back to college. Many years later, in August 2012, a friend called and told me about a “new” university, Colorado Heights University, with degrees in international business and low tuition. He even told me scholarships were available.

I knew that was the answer to my prayers and it was the time for me to go back to college. At that moment, I was facing a difficult time in my life (my best friend had died from cancer). Going to college was a motivation to overcome the sadness of that loss.

I called Colorado Heights University and they immediately gave the information I needed and they helped me to enroll. I must confess I was impressed both by the beauty of the campus and by the low tuition. Here I was, attending classes at an accredited, private university in a beautiful campus and still tuition was lower than what I was paying at the community college.

But less tuition does not mean less education. All the professors have years of experience teaching and many of them also teach at other local universities. In addition, classes are small (usually, 15 students or fewer) and the atmosphere is inviting.

In less than three years, on April 28, 2013, I completed my BA in International Business. As we say in Spanish, I am now a “licenciada” (college graduate.) My next goal is to complete my MBA in International Business at CHU. Again, I will do it at the proper time.

There is something else. My degree is a clear example that I can achieve my goals, regardless of circumstances. For that reason, I became a role model for my own daughters, who now know that they too, with dedication and determination, will be able to achieve their own goals.

Todo llega en el momento correcto Lic. Mavy Barraza

Dejé mi país natal, México, para venir a Estados Unidos, en septiembre de 1991, poco después de haberme graduado del sexto año de estudios. Yo era muy joven, pero aún en aquel momento mi mayor sueño era terminar una carrera universitaria. Constantemente me imaginaba el día que finalmente las personas me llamaran “Licenciada Barraza”.

Cada noche, en mis oraciones, le pedía a Dios que me permitiera llegar a ese día que yo tanto anhelaba. Desafortunadamente, al llegar a Estados Unidos mis prioridades cambiaron. Ahora, me dijeron, lo importante era comer y no estudiar. De hecho, fue mi padre quien me dijo que para mí lo mejor era conseguir un trabajo, no estudiar.

A los 17 años me decidí a vivir una vida independiente de mis padres. Decidí entonces retomar mi sueño. Me inscribí en un curso intensivo de GED (diploma de equivalencia de la escuela secundaria o preparatoria) y, tres meses después de recibir mi certificado, ya estaba tomando clases en el Colegio Comunitario de Denver, donde cursé casi dos años de estudios básicos.

Fue un gran sacrificio. Cada mañana yo tenía que salir muy temprano de la casa y usar transporte público para ir primero a la casa de la niñera que cuidaba a mi pequeña hija mientras yo estudiaba. Y también trabajaba para así cubrir los gastos tanto de la casa como del bebé.

Estaba a punto de terminar mi segundo año en el colegio comunitario cuando tuve que dejar mis estudios porque perdí mi trabajo. Pero nunca perdí la fe en que Dios algún día contestaría mis oraciones. Él sabía el momento indicado en que yo regresaría a estudiar.

Pasaron muchos años y en agosto de 2010 recibí una llamada de un amigo quien me comentó que se había enterado de una “nueva” universidad, Colorado Heights University, enfocada en negocios y en donde los aranceles (colegiatura) eran muy accesibles. Y hasta me dijo que se ofrecían importantes becas. No cabe duda que Dios sabe en qué momento suceden las cosas y que ese era el momento preciso de regresar a la universidad.

En ese momento yo atravesaba por una depresión severa porque mi mejor amiga había fallecido, víctima de cáncer de seno. El regresar a la universidad me motivó a superar la depresión.

Me comuniqué con Colorado Heights University, donde me brindaron toda la información que yo necesitaba y me explicaron los pasos a seguir para matricularme. Después de visitar el campus, me quedé muy impresionada con el trato que recibí y con los aranceles tan bajos que ofrecían, aún más bajos que en el colegio comunitario. Pero ahora yo estaba en un campus hermoso e histórico y en una universidad privada y acreditada.

Y los aranceles bajos no significan menos educación. La mayoría de los profesores tiene muchos años de experiencia y muchos de ellos también dictan clases en otras universidades del área.

Inmediatamente me matriculé y comencé con mis estudios. Las clases eran pequeñas (no más de 15 alumnos por clase) y por lo tanto no tuve problema en ponerme al corriente. Gracias al programa tan completo de la universidad, el pasado 28 de abril de 2013 recibí mi licenciatura en negocios internacionales (en poco menos de tres años) y ahora voy por la maestría.

Una cosa más. Al graduarme, me demostré a mí misma que pude lograr mis metas. Por eso, mis hijas ahora ven en mí un modelo que les muestra que cuando se quiere lograr algo, hay que luchar por ello y que las cosas se logran con fe, con decisión y con mucho empuje.